RACINES — Le média 19.08.2026 — Le média beauté & culture de Myriam·K

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Cómo conocer y comprender tu tipo de cabello

M
Myriam Keramane
Coiffeuse-coloriste · 20+ ans d’expertise
8 min
Connaître son type de cheveux — guide capillaire Myriam•K Paris®

Quizá ya has probado un champú nutritivo sin resultado, o una mascarilla de volumen que ha apelmazado tus largos. El problema no viene necesariamente de tu cabello, sino del cuidado elegido.

Identificar tu tipo de cabello permite orientar mejor tus necesidades y adoptar los gestos adecuados. En esta guía te ayudamos a observar, comprender y ajustar tu rutina para un cabello más sano, más bonito, día tras día.

Observar la forma natural de tu cabello

La forma de tu cabello es el primer paso del diagnóstico y el más fácil de determinar. Depende de la forma del folículo piloso (la raíz bajo la piel). Cuanto más redondo es, más liso es el cabello; cuanto más ovalado o aplanado, más rizado o crespo será.

¿Cómo hacer la prueba?

  1. Lava tu cabello con un champú suave, sin acondicionador ni producto de peinado.
  2. Déjalo secar al aire libre, sin manipularlo.
  3. Observa la forma general: ¿recta? ¿ondulada? ¿rizada? ¿muy crespa?

Tipo 1: el cabello liso

Siempre recto de la raíz a las puntas, refleja bien la luz, lo que le da un brillo natural.

  • 1A: muy fino y ultraliso, cae sin volumen.
  • 1B: también liso pero un poco más grueso, con un volumen discreto.
  • 1C : liso, grueso, ligeramente propenso al encrespamiento.

Tipo 2: el cabello ondulado

En forma de “S” más o menos amplia, ofrece un bonito equilibrio entre suavidad y movimiento, pero puede ser propenso al encrespamiento.

  • 2A : ondas ligeras y flexibles, fáciles de alisar o de rizar.
  • 2B : ondas más definidas, encrespamiento moderado.
  • 2C : ondas amplias con rizos sueltos en las puntas.

Tipo 3: el cabello rizado

Definido y lleno de cuerpo, puede carecer de hidratación porque al sebo le cuesta descender hasta las puntas.

  • 3A : rizos amplios y flexibles.
  • 3B : rizos cerrados, elásticos, de volumen generoso.
  • 3C : rizos muy cerrados, casi en tirabuzón.

Tipo 4: el cabello ensortijado a crespo

Muy cerrado y denso, encoge mucho una vez seco (hasta un 70 % de su largo real).

  • 4A : pequeñas espirales regulares.
  • 4B : rizos en “Z” poco definidos.
  • 4C : textura muy cerrada, casi sin definición natural.

Identificar el grosor y la textura

El grosor no corresponde al volumen global de tu cabello, sino al diámetro de un solo cabello. Es un criterio indispensable para comprender cómo reacciona tu cabello a los productos y a las herramientas de peinado.

¿Cómo hacer la prueba en casa?

Técnica 1

  1. Lava y seca tu cabello de forma natural.
  2. Toma un cabello aislado y colócalo entre el pulgar y el índice.
  3. Deslízalo con suavidad:
  • Si apenas lo notas → es fino.
  • Si lo notas claramente → es grueso.
  • Entre ambos → es de textura media.

Técnica 2

Compara el grosor de tu cabello con un hilo de coser.

  • Más fino que un hilo → cabello fino.
  • Mismo tamaño → cabello medio.
  • Más grueso que un hilo → cabello grueso.

Cabello fino

  • Sensación delicada, casi invisible al tacto.
  • Se peina con facilidad, pero se apelmaza rápido con los productos ricos.
  • Tendencia a romperse bajo tensión (gomas, cepillado brusco).

Cabello medio

  • Fácil de peinar.
  • Aguanta bien los peinados.
  • Buena resistencia, reacciona bien a los cuidados y a las herramientas de calor.

Cabello grueso

  • Tacto firme, resistencia elevada.
  • Necesita más tiempo para secarse y alisarse.
  • Soporta bien los peinados, pero puede volverse seco si se hidrata mal.

Conocer la naturaleza: seco, normal o graso

Tu cuero cabelludo produce sebo, un aceite natural que protege y nutre tu cabello. Según la cantidad producida, tu cabello se clasificará en tres categorías.

Cabello seco

  • Falta de brillo, sensación áspera y puntas abiertas.
  • Secado rápido al aire libre.

Cabello normal

  • Flexible, brillante, con pocos problemas particulares.
  • Equilibrio perfecto entre hidratación y nutrición.

Cabello graso

  • Raíces pesadas, que se engrasan rápido.
  • Pérdida de volumen ya al segundo día.

¿Y si tus raíces son grasas pero tus puntas secas ? ¡Tienes cabello mixto! El truco es lavar con un champú purificante solo en el cuero cabelludo y aplicar un cuidado nutritivo solo en los largos.

Probar la porosidad de tu cabello

La porosidad es la capacidad de tu cabello para absorber y retener la hidratación. Depende del estado de las cutículas, esas pequeñas escamas que recubren la fibra.

Prueba del vaso de agua

  1. Toma un cabello limpio y seco.
  2. Sumérgelo en un vaso de agua a temperatura ambiente.
  3. Espera 2-3 minutos:
    • Flota → porosidad baja.
    • Se hunde despacio → porosidad media.
    • Se hunde rápido → porosidad alta.

Porosidad baja

  • Cutículas bien cerradas, el agua y los cuidados penetran con dificultad.
  • El cabello tarda en secarse.

Porosidad media

  • Equilibrio perfecto: absorbe y retiene bien la hidratación.
  • Fácil de mantener.

Porosidad alta

  • Cutículas muy abiertas, cabello que absorbe rápido pero pierde la hidratación con rapidez.
  • A menudo ligada a tratamientos químicos o al calor excesivo.

Adaptar tu rutina en función de tu perfil capilar

Ahora que conoces tu tipo de cabello, es hora de poner en marcha una rutina adecuada. ¿El secreto? Elegir productos que respondan con precisión a tus necesidades… y resistir la tentación de comprar “lo que le funciona a todo el mundo”.

Rutina para cabello liso

  • Lavado : cada 2 o 3 días con un champú ligero.
  • Cuidado : acondicionador solo en las puntas.
  • Acabado : sérum capilar en pequeña cantidad para el brillo.
  • Truco : cepilla mañana y noche para repartir el sebo y evitar las raíces grasas.

Rutina para cabello ondulado

  • Lavado : gama Hydrate para limitar el encrespamiento.
  • Cuidado : crema de peinado ligera para definir las ondas.
  • Acabado : gama Anti-Frizz antes del secado.
  • Truco : seca a baja temperatura para no aflojar la forma.

Rutina para cabello rizado

  • Lavado : champús suaves, sin sulfatos.
  • Cuidado : mascarilla hidratante como la mascarilla hidratante para el cabello una vez por semana.
  • Acabado : difusor o secado al aire libre para conservar la forma.
  • Truco : aplica los productos de la gama Curl sobre cabello mojado para formar bonitos rizos.

Rutina para cabello ensortijado o crespo

  • Lavado : espacia a 1 vez por semana.
  • Cuidado : baños de aceite antes del champú, mascarillas nutritivas.
  • Acabado : peinados protectores y aceite capilar para sellar la hidratación.
  • Truco : adopta el método LOC (líquido, aceite, crema) para conservar la hidratación durante más tiempo.

Los errores frecuentes que evitar

Si quieres cuidar tu cabello, evita:

  • Usar productos no adaptados a su textura: una mascarilla ultrarrica sobre cabello fino = efecto graso garantizado.
  • Multiplicar los cuidados que no combinan entre sí: mezclar productos de efectos opuestos puede anular sus beneficios.
  • Lavar demasiado a menudo: sobre todo en cabello seco o rizado, esto retira los aceites naturales protectores.
  • Descuidar el cuero cabelludo: una exfoliación capilar una vez al mes ayuda a sanear y estimular el crecimiento.
  • Usar demasiado calor: un exceso de secador o de plancha vuelve la fibra más frágil y aumenta la porosidad.

¿Cuándo rehacer tu diagnóstico capilar?

Tu cabello no permanece idéntico toda la vida. Ciertos acontecimientos pueden cambiar su naturaleza:

  • Las estaciones: humedad, frío o sol intenso.
  • Las hormonas: embarazo, menopausia, variaciones hormonales.
  • Los tratamientos químicos: coloraciones, decoloraciones, alisados.
  • La salud: tratamientos médicos, carencias alimentarias.
  • El estrés: que puede influir en la producción de sebo y en la densidad.

Consejo : rehaz un diagnóstico en casa o en la peluquería cada 6 meses para adaptar tu rutina al estado real de tu cabello.

Conocer y comprender tu tipo de cabello es la clave para ver por fin resultados reales. Al observar su forma, comprobar su grosor, identificar su naturaleza y su porosidad, puedes poner en marcha una rutina que le corresponda perfectamente.

FAQ sobre los tipos de cabello

¿Hay que adaptar la rutina capilar según las estaciones?

Sí, porque el clima afecta directamente a tu cabello. En invierno, el frío y la calefacción pueden resecarlo. En verano, sol, sal o cloro pueden debilitarlo. Adaptar tu rutina permite responder mejor a sus necesidades específicas en cada periodo.

¿Cómo saber si mi cabello es fino, medio o grueso?

Toma un cabello entre los dedos: si es apenas perceptible, es fino; si se nota claramente sin ser rígido, es medio; si es grueso y sólido al tacto, se considera grueso. Esta distinción ayuda a elegir cuidados adaptados a la estructura de tu fibra capilar.

¿Por qué es importante conocer la porosidad del cabello?

La porosidad determina la capacidad del cabello para absorber y retener la hidratación. Un cabello muy poroso necesita cuidados ricos para retener el agua; un cabello poco poroso requiere texturas más ligeras. Adaptar tu rutina a tu porosidad mejora la eficacia de los cuidados.

¿Cómo identificar tu tipo de cabello?

Para conocer tu tipo de cabello, observa su textura (lisa, ondulada, rizada, crespa), su densidad (grueso o fino) y su porosidad (capacidad para absorber el agua). Tócalo tras el lavado: si se seca rápido, suele ser poroso; si permanece húmedo mucho tiempo, lo es poco.

¿Cómo saber si mis cuidados capilares son adecuados para mi cabello?

Observa el resultado tras la aplicación: ¿cabello apelmazado, apagado o difícil de peinar? El cuidado seguramente es demasiado rico o no lo bastante hidratante. El cabello fino prefiere las texturas ligeras; el grueso necesita fórmulas más nutritivas.

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